Pasamos un duelo ente la pérdida de un ser querido (un fallecimiento o una ruptura sentimental), esto nos provoca un gran sentimiento de frustración e impotencia. Lo habitual es que con el tiempo estos sentimientos se minimicen, pero en ocasiones esto no sucede asi y el dolor se nos presenta como insoportable.

– Fases
Fase 1
Aparece a las horas o días.
Hay sentimientos de aturdimiento, entumecimiento…

Fase 2
Aparece a las dos semanas. Es el estado mas agudo.
Hay sentimientos de agitación, desosiego, enfado, insomnio, falta de concentración, sentimientos de culpa…

Fase 3
Aparece a las 4 – 6 semanas.
Hay sentimientos de depresión, pena, no se quiere hacer nada, se piensa mucho

Fase 4
A partir del primer año se comienza con una mejoría general del estado de ánimo, se mejora el sueño, hay un inicio de la desvinculación. En ciertas personas esta mejoría no empieza a surgir hasta los tres años.

Síntomas
Tristeza, enfado, culpa, ansiedad, soledad, fatiga, impotencia, incredulidad, confusión, alucinaciones.
Trastornos del sueño, trastornos de alimentación, conducta distraída, aislamiento social, soñar con el fallecido, buscar y llamar en voz alta al fallecido, hiperactividad, llanto, llevar objetos que recuerden al fallecido…

Un buen seguimiento del familiar que ha sufrido la pérdida

El seguimiento de una persona que ha sufrido una pérdida es fundamental para que el duelo sea normal, esto no significa que vaya a ser menos doloroso, pero es importante saber que los estados por los que se encuentra, sin estancarse en recuerdos recurrentes, en sentimientos de culpabilidad…
El tiempo optimo para iniciar este proceso bajo supervisión, es a partir de la primera semana después de la pérdida.